Hola Raquel, me gustaría que me contases cómo te incorporaste a Planeta.

Fue un poco por casualidad, yo estaba realizando el proyecto de fin de carrera y al ser lo único que tenía que hacer en ese momento decidí buscarme un trabajo que pudiera ayudarme a desarrollar habilidades más enfocadas al negocio, como técnicas de marketing, de comercio, etc., y Grupo Planeta me dio esta oportunidad a través de Juan Luis y Alexander, y lo que en un primer momento empezó como algo pasajero, poco a poco se convirtió en mi pasión, en algo definitivo, lo que quiero hacer.

¿Qué crees que ha sido lo más importante en tu evolución como vendedora en estos 5 años?

Fundamentalmente yo destacaría el apoyo de los responsables que he tenido, además hay que tener en cuenta que a lo largo de estos años no sólo he evolucionado yo, o mi forma de trabajar, sino que he visto cómo evolucionaba el negocio, la propia empresa, la adaptación que hemos conseguido entre todos al siglo XXI, pasando en cierto modo de un modelo de negocio que, a priori, podría considerarse anticuado, a realizar modificaciones en producto, proyectos, sistema de ventas, etc.

Pero me reitero, considero que lo fundamental ha sido el apoyo que he recibido, estoy segura que de no ser así no podría haber llegado hasta aquí, por lo que me quedo con el capital humano.

Seguiré adelante, independientemente de la posición que ocupe, lo que busco es una estabilidad, estar a gusto y la seguridad que me aporta saber que estoy en un negocio que funciona y con una empresa que me respalda.

¿Recuerdas alguna venta que para ti haya resultado especial?

Sí claro, mi primera venta de joya de editor. Fue algo totalmente espectacular, estábamos en ese momento vendiendo Los Cantos de Maldoror de Dalí, yo era prácticamente una novata cuando comenzamos con este producto.

Esa semana trabajábamos en un pueblo de la sierra de Madrid y justo esa misma mañana habíamos tenido una reunión con mi jefe de equipo y con Alex en la que habían estado animándonos y motivándonos para que nos atreviésemos a presentar las joyas de editor, fue como un clic, dentro de mí se despertó algo que me decía que yo también podía venderlo, la presenté ante el cliente y salió todo muy fluido, muy natural, fue especial porque hasta ese momento pensaba que sólo los grandes comerciales, los expertos, podían vender este tipo de productos, fue como decir ¡yo también puedo!

Podrías decirme, ¿qué sentimiento te produce hacer una venta?

Euforia, adrenalina, emoción, también ver la ilusión que transmite el cliente al que estás haciendo esa venta, verle la cara, la alegría que transmite, cómo te dice, “y esto ¿cuándo me va a llegar? ¿cuándo lo voy a poder disfrutar?”

Si tuvieses que aconsejar a una persona que se incorpora, ¿qué le dirías?

Le diría tres cosas, lo primero de todo que tuviese paciencia, esto no deja de ser un proceso, para aprender a correr primero tienes que saber andar, hay que ir poco a poco y no querer acelerarse más de la cuenta, porque para eso tenemos un proceso de formación que es el que nos va proporcionando los recursos y marcando las pautas, incluso la gente que tiene un talento natural para la venta también tiene que aprender a usarlo y hacer las cosas bien.

También es importantísimo la constancia, es fundamental, no sirve ni vivir de los éxitos del pasado ni estar pensando en que la visita que tienes en dos días te va a salvar, hay que pensar en el día a día, ir marcando objetivos a corto plazo.

Y por último, la confianza, por ejemplo, yo cuando empecé todo me sonaba a chino y desconfiaba de si podía llegar a venderse este tipo de producto bajo este sistema de ventas, hay que confiar, confiar en los formadores, en los jefes de equipo, en los compañeros, en el producto y en el modelo de negocio, a fin de cuentas esa confianza es la que te da la seguridad a la hora de presentar un producto ante el cliente, de hacerlo con mucho más ilusión y conseguir la venta.

Para finalizar, me gustaría que me dijeses cómo ves tu futuro.

Llevo ya 5 años aquí, el crecimiento tanto personal como laboral ha ido aumentando de forma exponencial en este tiempo, tanto en ventas, como en la satisfacción que me produce desempeñar este trabajo, seguiré adelante, independientemente de la posición que ocupe, lo que busco es una estabilidad, estar a gusto y la seguridad que me aporta saber que estoy en un negocio que funciona y con una empresa que me respalda.